Hay dias en los que te acuestas de mal humor. Y al dia siguiente te despiertas, y el mal humor no desaparece. Es más, parece que llama refuerzos. Y a medida que pasa el dia es peor. Como si todo el mundo, con sus pequeñas cosas, se uniese para picarte a ver si saltas. Y no saltas. Pero tienes más y más ganas de mandarlo todo a tomar por el culo. Más bien mandarlos a todos. Si no fuese porque en realidad no es para tanto ya lo hubiese hecho. Nah, ni siquiera eso es correcto. Si no fuese porque no puedo hacerlo, ya lo hubiese hecho. Llegara el dia en que pueda. El dia en que me de la vuelta y diga cosas como "Sientate en tu puta silla y no me toques mas los huevos, niñato de mierda", o "Tus opiniones son tan infantiles como las de los niños que cuidas madre", o "Me voy a donde me sale de los cojones y con quien me sale de los cojones", o simplemente "Vete a tomar por el culo". Todo ello como no podia ser menos con abundancia de palabras malsonantes. Dios, que pijo suena lo de palabras malsonantes. Yo me entiendo, hablo peor que un camionero, y más aun cuando me enfado. Y tampoco pongo tildes. Asi es la vida. Al menos la mia. Y yo mismo me contradigo. Si realmente quiero hacer todas esas cosas, no deberia estudiar y acabar la maldita carrera? Ahhh, yo y mis contradicciones. Que seria de mi si no fuese un inmaduro malhablado contradictorio que se dedica a escupir bilis de vez en cuando en un blog que leen cuatro gatos? Simplemente, no seria yo.